martes, 14 de septiembre de 2010

Quiero no verte


porque no me acostumbro a la decepción y hoy, volví a cansarme de ti, y de ti, y de ti... hoy volví a darle la razón a aquella amiga que me dijo aléjate, son vampiros emocionales, no buscan tu ayuda sino tu energía, no puedes ayudarles, sólo vaciarte.

Hoy volví a escucharla y a darme cuenta de que mirándola, recordándote... sólo me quedan fuerzas para exhalar leves suspiros de hastío. Por el tiempo invertido, por las manos vacías, por la persona desinflada, por el ideal quebrado...

No quiero mirarte, porque me tengo miedo. Miedo, de no ser capaz de tolerarte más. Miedo a volverme y recriminarte. Miedo a asomarte a un espejo y que te veas como yo. Miedo a causarte un dolor que no quiero. Ya no más...

Ya no más...

2 comentarios:

javi_indy dijo...

Cómo hago mío este pensamiento, este "quiero no verte". Unido a la tolerancia que también quiero ejercer, y creo que es una buena decisión. Tolerar, pero alejarte, hacer caso de lo que un día te dijo tu amiga.

Mi porcentaje de éxito en estos casos ya sabes que es tan grande como la nada y no creo que ninguna otra persona pudiera conseguir mucho más, sencillamente porque "no se puede".

Sólo necesitan tu energía, y esa la necesitan otras personas, empezando por ti.

Silviamartín dijo...

No sé si consigo explicar lo que siento y pienso, pero sé que tú me entiendes muy bien; por un lado por las experiencias y por otro, por todo lo que hemos hablado de ésto.

Un besico!! : )