martes, 4 de marzo de 2008

sinking


El pelo mojado me va goteando por el cuello, estoy perdida. Mis pies descalzos se hunden en el barro que va alcanzando mi lánguido vestido largo, dorado, que se aferra a cada curva de mi cuerpo por efecto de la humedad.

No tengo frío, a pesar de que mis hombros solo los cubre un tirante fino y un escalofrío me sacude desde mis tobillos a mi pecho, erizando cada rincón de mi piel.

No sé dónde estoy, todo es espeso, con árboles inmensos que impiden entrar el sol, se aprecia allá, muy arriba, tan lejano que ni siquiera sé si es de día.

De entre los árboles, surge una silueta que se acerca, lentamente.
La niebla no me permite distinguir bien, solo veo algo negro de movimientos suaves, que avanza sin caminar.
Y oigo esa música. Otra vez esa música. No soy capaz de reconocer si suena fuera o dentro de mi cabeza.
Continúa acercándose al ritmo de esa música y ya está a unos centímetros. Pero sigo sin poder diferenciaar rasgo alguno detrás de su atuendo negro.

No tengo miedo.

Se sigue acercando hasta llegar a dos milímetros de mi, pasea cerca de mi cuerpo, sin rozarlo, pero con la excitante sensación de que puede llegar el contacto en cualquier momento. He dejado de notar el barro bajo mis pies, estoy suspendida en el aire, en el vacío. Es muy placentero.


Me ralentizo,
igual que los años pasan
me voy hundiendo y
Así que uso el mismo truco
que todo el mundo,
ocultar los secretos.
Giran dentro de mí
me hacen más débil
Así que yo uso el mismo truco que todo el mundo
agacharme en el miedo y esperar
ya nunca se siente de nuevo
Si sólo pudiera recordar nada en absoluto

La música cesa, reacciono… voy conduciendo por el camino de siempre, todo me es familiar. La curva, el instituto, la rotonda, aquella casa en ruinas… pero en una de sus ventanas una figura de negro me hace señales, me invita a seguirle...

Música: Sinking. The Cure.

1 comentario:

javi_indy dijo...

tengo un enorme nudo en la garganta.