sábado, 16 de febrero de 2008

Pasar por la vida sin molestar.

Será anónimo para la historia e incluso para generaciones próximas en distancia y tiempo, pero debería tomarse como referente para los hombres, por tratarse de alguien tan sencillo y tan complejo como para ser “una buena persona”.

Como cuando te explican a través de sensaciones lo que supone un color, un sabor, un lugar, un gesto… así me explicaron a mi como era esa persona y cuando la conocí, no necesité más tiempo; mis ojos, mi paladar, mi mirada, mis manos… notaron como encajaba todo e incluso se completaban elementos que hacían de ella alguien grande.

Todo lo grande que se es, si tu prioridad en vida es el amor. A su pueblo, a la propia vida, a las mujeres (sobretodo a la suya) y a enseñar con su actitud valores como honestidad, educación, elegancia, cultura, respeto, buen humor… de todas ellas me estoy aprovechando yo y por eso lamento tanto su pérdida. Es demasiado lo que tengo que agradecerle. Porque parte del mucho amor que a mi me llega, es el fruto de lo que él sembró.

Tal y como quería, pasó por la vida sin molestar, hasta el último momento.

Nunca los sabores, todos, sin discriminación, fueron tan alabados.
Yunquera vino a despedirle y una comitiva de 4L también.
Balandros, pinsapos, rojos y gualdas, niños, olas del mar, su mar, Yeye, su yeye… hoy son vistos desde arriba.

Quizás ahora desde donde esté, pueda darse cuenta de lo grande que fue, de todo lo que hizo, de lo mucho que dio. Y sentirse satisfecho de haber pasado por la vida sin molestar y orgulloso de ese Hombre en el que se ha convertido aquel niño que modeló a base de cariño y sonrisas.

Y que ahora desprende la ternura que llena mi vida. Por todo eso, lamento tanto su muerte.



Pero hoy, ha pasado de estar en lugar determinado a estar en todos.

5 comentarios:

irene dijo...

Qué curioso, justo antes de entrar a leer esto he tenido un pensamiento muy parecido. A mi medida, claro. Y tú, como principal "aprovechadora", creo que no lo has podido expresar mejor.
Un besazo, Silvia.

Silviamartín dijo...

explicación de mis lágrimas, gratitud de mis sentimientos y alegría de futuro, porque seguiremos sus pasos.
gracias, irene.

javi_indy dijo...

Aprendí a montar en bici o a nadar, lo vi hacer barcos y siempre esperé el mío. Me pidió el taco de madera para empezarlo. Lo tuvo, pero le falto ya la vista y el pulso. Mi abuelo hacía barcos y a mi, me lo puso dentro.

Espero que siempre esté ahí.

leeserena dijo...

Hace poco mas de un mes se fue mi esposo y tus palabras las senti mias..que dura es la perdida...y a la vez cuanta ternura desatada..

Silviamartín dijo...

buff, leeserena, lamento lo de tu esposo y ojalá que al sentir tuyas estas palabras hayas tenido un sentimiento bonito, por un momento. Eso es lo más valioso para mi, cuando pienso que alguien lee lo que escribo.

Un abrazo.