jueves, 10 de enero de 2008


"como si fueras un grupo grande"

Recuerdo el día que fuimos a ver un pequeño festival llamado “mestizaje” con afán de oír a algunos cantantes ya consagrados que, todo sea dicho, nos defraudaron un poco. Recuerdo especialmente, descubrir a unos chavalillos, liderados por un lánguido de inmensa camiseta blanca, al que no se le veía más que guitarra (bajo), y muchas ganas por exprimir su tiempo en el escenario y currarse el interés del público.

A nosotros nos engancharon desde la primera canción.

Salió una chica acompañando al grupo, bailando flamenco vestida de rojo, dando a entender que no pretendían sólo entretener, que aquello quería ser todo un espectáculo.

Los seguidores eran unos cuantos amigos y algunos desconocidos, como nosotros, sorprendidos por lo que aquellos novatos hacían; desde entonces los hemos seguido, admirado, publicitado y sobretodo disfrutado tantas veces como hemos podido verlos en directo.

Hoy ese grupo y ese chavalillo, tienen poco que ver con el que aquel día nos sedujo, han crecido y evolucionado mucho, ha habido grandes cambios y ha quedado gente en el camino. Pero mantienen, sin ninguna duda, el respeto al público, la pasión por lo que hacen, la capacidad de trasmitir energía pura y la garantía de ofrecerse en un espectáculo que son ellos mismos, sin más adornos.

A ellos no les afecta la piratería, porque son más de carretera y manta que de top manta.
Son como los músicos, los cómicos, o aquellos actores de antaño, protagonistas de “viaje a ninguna parte” pero, afortunadamente con más suerte.

En esas tierras frías de Europa se les mira bien, quizás por tratarse del extranjero, donde con frecuencia se ha cuidado mejor a nuestros talentos que dentro del país. El caso es que en el último año y medio han dado 140 conciertos fuera de España, según Tony “es que rinde más hacerlo fuera que aquí, pero vamos, que aprendemos en un año allí lo que en cinco aquí, porque te encuentras con un respeto y un nivel que aquí es inexistente, son tan profesionales que te tratan como si fueras un grupo grande”.

Australia, Alemania, Suiza… por ahí están estos granaínos calentando corazones desde los escenarios y sintiéndose un grupo grande. Aún no se han dado cuenta, de que lo son.


3 comentarios:

javi_indy dijo...

Aquel día tuvieron que apagarle las luces, pero lo que encendieron en mi seguirá para siempre. Andaba en aquel tiempo recién estrenada mi orfandad musical tras la separación de los Cero, cuando aquellos muchachillos, hoy tíos como castillos me encandilaron hasta hoy.

Su primer disco me lo regaló la mujer de mi vida y lo compramos en mi tienda de discos favorita "Madrid Rock" que aparece en mi única serie de TV favorita "7 Vidas". Ni la tienda, ni la serie continúan, pero ambos sentimientos, como todo lo que me llega de los Eskorzo, estarán siempre en la parte más agradable de mi interior.

Tantos me decían que no serían nunca nadie sin saber que ya lo eran, que por el hecho de haber conseguido hacernos vibrar, aunque sólo fuéramos dos personas, de esa manera, ya eran un grupo enorme.

Pero no fuimos dos, en Jerez había miles de almas disfrutando de los Eskorzo, mientras en el escenario de al lado cantaba Neil Young y nadie movió un solo pie hasta que Tony pronunció la última sílaba. Nadie quiso renunciar a unos minutos de Eskorzo a cambio de los Crazy Horses.

Lamento de su éxito exterior el no tenerlos tan cerca como antes. Poderlos ver mes sí y mes también, creo que me siento como el padre al que se le emancipa un hijo. Una mezcla de nostalgia y orgullo, pero me alegro, enormemente, de que tengan el reconocimiento que merecen. Los agoreros claudicaron hace tiempo, la música triunfa siempre, aunque a veces no se sepa.

galo dijo...

una cosa que os envidio es vuestra cultura musical hecha a pie de escenario. me hubiera gustado haber tenido más esa oportunidad. no sé por qué la música española nunca me ha atraído. supongo que porque la española está volcada en el rock y yo soy de otros sabores, jejeje. hubo una época en la que no era así y me pegué mis buenas sesiones. no descarto volver al ataque!

(seguid escribiéndonos vuestra visión del mundo!!!)

Silviamartín dijo...

la verdad es que sí, galo. Si algo que hemos consumido nosotros, musicalmente, ha sido taquilla.

Perdí la cuenta de conciertos de gente grande, pero especialmente emocionante era descubrir y disfrutar con otros pequeños; por eso hemos ido a festivales y festivalillos con cartel asegurado y otros anónimos que para nosotros tomaban nombre a partir de ahí.