jueves, 27 de diciembre de 2007

federico garcía lorca

“Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política.”



Ha sido usado como mito justiciero: Lorca poeta antifascista, víctima de la España negra, intolerante. Como mito folclórico: Lorca hilo de tejido de copla que difunde literatura, luna, gitanos y toreros en sobrecargada y turbadora mezcla.

Se ha explotado la condición marginal del poeta, asociado a clases sociales bajas y también marginales.

Sin embargo Federico pertenecía a una familia acomodada. Su padre era un rico propietario agrícola y su madre una inteligente y culta maestra nacional, lo que le proporcionó una vida campesina a caballo con la ciudad, una vida alegre de niño rico, enamorado del teatro de títeres, oficiante de teatrales misas para niños y mayores que lo rodeaban…

Los que le conocieron alaban la persona: “La obra maestra era él” Buñuel.

A mi me llega la sensibilidad para captar las circunstancias del campo andaluz, pero sobre todo su capacidad para degustar el paisaje y el entrono nativo, que es el mío, que comparto y entiendo con él. Y que me hace sorprenderme, afirmando con cada rima y añorando mi infancia en cada verso.

Y me recuerdo, recorriendo desobediente el malecón del río, sorprendernos la lluvia y refugiarnos embarrados en La Torre, esperando al sol con el único consuelo del hermoso sonido del agua; y verla caer, como plateadas lanzas inofensivas, por el agujero del techo, acurrucados en un rincón disfrutando de la travesura.


La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la much
edumbre de los ríos no sabe.


¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!


Tan fuerte simbolismo como conmovedora sencillez. Federico retuvo una condición infantil de donde brotó su capacidad creadora, pura, poética, imaginativa.

Lorca fue poeta, escritor, músico… con composiciones que el mismísimo Manuel de Falla elogió aunque le parecieron irrespetuosas. No en vano su obra revela un sentido musical de primera mano, un sorprendente intercambio, un cómodo fluir entre su literatura y estructuras musicales, la canción popular, los cantes flamencos…

Con lápices o pluma, dibujó siempre y sus dibujos fueron elogiados por Dalí y Miró que veía en ellos “dibujos de poeta”, decía.

“Cuando quiere Dios que se logre un artista de tal calidad…” Manuel de Falla.

Granada nutre la obra de Federico, Granada emana palabras de Federico.

Ni rodeado, ni marginado, nada de eso me interesa ahora aquí, de nada sirven lamentaciones, mitos, tintes, colores…

“Yo no como, ni bebo, ni entiendo más que en la Poesía”. Federico García Lorca.

[…]

¡Oh laurel divino, de alma inaccesible,
siempre silencioso, lleno de nobleza!
¡Vierte en mis oídos tu historia divina,
tu sabiduría profunda y sincera!

¡Árbol que produces frutos de silencio,
maestro de besos y mago de orquestas,
formado del cuerpo rosado de Dafne
con savia potente de Apolo en tus venas.

[…]


2 comentarios:

galo dijo...

mi manía de no leer hace que no pueda hablar de García Lorca. en todo caso del icono en el que durante una época se convirtió. aunque creo que ya es una época pasada. en cualquier caso lo siento próximo de la parte de sangre andaluza que tengo. ver a Bernarda Alba en manos de una de las Caba no deja indeferente.

javi_indy dijo...

Algo me pasa a mi con Lorca. En la escuela y en la familia se me "enseñó" a ignorarlo. Incluso las referencias que me llegaban de él eran sobre sus "maldades" y mariconadas.

Lo cierto es que siempre me resultó curioso que esa persona tan mala hubiese conseguido tanto en tan poco tiempo. Que lo quisiesen los más ricos y los gitanillos de "La Fuente". Que se oyeran rumores como poeta universal, que fue poeta en Nueva York que ha sido el más grande y que hoy puedo escuchar las aventuras de su caracolillo errante en una de mis canciones favoritas.

Para mi Lorca, a pesar de seguir siendo un misterio, a la vez lo siento cerca, como parte de mi que nunca consiguieron arrebatarme, al margen de su obra, de la que conozco poco.